
Que día tan aburrido, que pienso, mmm… prendamos el pc, no tengo nada que hacer, metámonos a Facebook, está bien soy un completo adicto, creo que paso más tiempo en el pc que el que comparto con mi familia. Bueno sigamos, estoy en Facebook y veo que tengo una notificación, la vida me etiqueto en un álbum, llamado la vida de Juanes. Voy a chismosear un poco, tengo curiosidad, que tendrá ese álbum. Primera foto, mis padres me tienen en sus brazos, recién nacido, sigo viendo fotos la 13 es la de mi bautizo, la 50 es el nacimiento de mi hermana, 100 primera comunión, 200 un viaje que tuve, 500 el día que me gradué, la 600 el primer día en la universidad, 700 el día en que sentí en que el mundo se me venía encima y no tenía solución, la 800 el primer beso con mi novia, 900 el día en que llore lo que nadie ha llorado. Así fui pasando fotos hasta que llegue al presente. Un escalofrió recorrió mi espalda al ver todos estos momentos, algunos tan emotivos, otros tristes, otros normales… el siguiente pensamiento que me abordo mi mente fue… Yo si he vivido!!!... pero ahora? Mmm… sigo viviendo, pero la vida no es la misma.
El mundo está cambiando rápidamente, la tecnología está revolucionando la sociedad, cambiando culturas, formas de vida, con el slogan “facilitamos la vida”, lo cual en cierto sentido es cierto pero no nos dicen a consta de que. Estamos en crisis, y es una crisis ilógica, como es posible que en momento donde la humanidad está generando la mayor cantidad de alimentos en toda su historia, pero también estamos agrandando el record de desnutrición. Los valores han ido desapareciendo… en las noticias se escucha un montón de barbaridades y no hay optimismo de cómo estamos llevando el mundo. De un “Dios” conservador, pasamos a un dios consumo, que es el motor de este aceleramiento en nuevos productos, en nuevas tecnologías.
Quiero aclarar que no estoy en contra de la tecnología, ni de comprar cosas, antes si no fuera por estos adelantos y estos productos seguiríamos haciendo labores peligrosas, la calidad de vida no sería tan buena, no podríamos hablar con una persona sino solo por medio de cartas las cuales podrían demorar, días, incluso semanas solo para que llegase nuestro mensaje. Pero al tiempo el avance ha hecho que el hombre le tema al sufrir, que se vuelva facilista, mediocre y sin motivación. Ha hecho que se despersonalice las relaciones. Con la llegada de la mensajería instantánea, se esperaba que se mejorara la comunicación entre las personas, pero no, así no fue, se ha perdido mucho, como era de emocionante esperar la llamada de la persona que quiere, se ha cambiado la sensación de escuchar la voz de alguien por el de leer unas palabras mal escritas en una pantalla. Lo que más me sorprende es ver gente que está sentada al lado, hablándose por BlackBerry en vez de cruzarse palabras, se dicen cosas lindas, se coquetean, hay magia entre los dos, pero al momento de pasar a la realidad, se apaga la chispa. Otro elemento… Facebook, nos está controlando nuestras amistades, nos la maneja, nos dice cuando hay que felicitar a alguien, nos dice que hay que poner like en una foto cuando nos gusta, sabemos quién está de novio de quien, en fin nos lo dice todo. Nadie existe si no tiene Facebook, sin el no somos nada.
Quien sabe como terminaremos, a mi me da por pensar, que como cada vez hacemos menos, nos estamos volviendo perezosos, ya no sabemos hacer casi nada, somos facilistas, pues puede ser que nos convirtamos en cerebros levitando, recibiendo todo, unas maquinas nos atenderán y harán todo por nosotros, nos harán sentir solo placer, vivirán por nosotros, nos alimentaran, harán que nos reproduzcamos, mejor dicho tendrán nuestra vida…
Soy un adicto a eso llegue viendo estas fotos en Facebook, como fue mi infancia, me encanta decir que yo si tuve infancia, pues yo también quiero tener juventud, adultez y vejez.
Retomemos nuestra vida.
