Adsense

sábado, 2 de julio de 2011

RUTA 192: UN MOSAICO DE VIDAS


Que aburrición, la vida es muy monótona, no hay acción, nada es nuevo, todo es pasivo, no hay historias. La vida si es simple. Ya sé que voy a hacer, voy a coger la ruta 192. Estoy en el paradero, me monto en el bus, me toca sentarme al lado de un señor muy barbado. ¿Qué hará ese man? Será un profesor?, ¿Sera un hippie?¿Sera un desempleado más? Quien sabe mmm… podría contarme muchas historias, lo primero que le preguntaría seria, ¿Por qué se deja crecer tanto la barba? Sigo mirando a mi alrededor veo a una enfermera, que tendría para contarme? Cuántas vidas habrá salvado hoy? ¿Cuántos nacimientos le habrá tocado ver? ¿Cuántas muertes? ¿A quién habrá atendido hoy?

Adelante mío, hay un joven probablemente es un estudiante, nuevas preguntas se inician en mi cabeza. ¿Que habrá aprendido hoy? ¿Qué nuevos chistes habrá contado? ¿Ira para su casa? O saldrá hoy con sus amigos? Y si así fuera ¿Qué historia podría contar mañana?

Veo a una joven vestida con ropa ejecutiva, está llorando. Me da pena preguntarle por qué, pero quiero adivinar, de pronto se le murió alguien cercano, el novio la pudo haber dejado hoy, quizás le fue muy mal en el trabajo y la echaron, es posible que le haya caído una suciedad en el ojo… siguiendo con el recorrido, ahora me enfoco en el conductor, está realmente muy malhumorado, pobresito ¿sera que esta retardado? ¿Qué le habrá pasado? ¿Lo habrán partido?

Se va a bajar el señor barbado, ahora estoy en la ventana, miro hacia afuera en la ventana, miro hacia afuera y veo gente caminando. Veo un par de novios cogidos de la mano, ahhh… puro amor. Veo a una madre con su hijo de la mano, quien sabe, si el niño se porta bien, la madre lo puede invitar a un helado.
En la calle pasa un carro el señor que lo manejo habla por manos libres, es una escena cómica que me saca una sonrisa, el señor parece loco hablando solo.

No entiendo por que estaba aburrido, como podía decir que la vida era monótona, donde quiera que mire hay millones de historias que contar, como un espectador puedo ver miles de emociones, veo alegría, estrés, risa, llanto, sonrisa, aburrición, esperanza, lagrimas, amor, en fin. Esta es una obra de teatro, una película que no para de sorprendernos. Que bobo para que miro para afuera, si mo propia vida es todo un mundo lleno de emociones que converge con otros mundos paralelos en esta ruta 192.