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martes, 26 de febrero de 2013

RACIONALIDAD DE UN JUICIO



Este escrito lo hago desde lo emocional, aprovechando una de mis metas para este 2013 en el que quiero dejar de caer en la estupidez de juzgar a mis hermanos, por ello quería interiorizar y entender la racionalidad de los juicios.
Quisiera empezar esta pequeña reflexión citando algunos pasajes de la biblia, mostrando como desde hace más de 2 mil años se ha analizado este tema. Dentro de las sagradas escrituras podemos encontrar:
“No juzguéis para que no seáis juzgados.  Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá.  ¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? “ (Mt 7,1-3).
Otra cita que nos ilumina un poco es:
“Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.” (Jn 8, 7)
Y que tal esta:
“Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.” (Rom 2,1).
Una última perla de la biblia:
“El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.” (Rom 13,10)
Estas 4 citas son realmente interesantes, en primer lugar por que al principio creía que hablar mal de alguien (juzgarlo en términos más bonitos) era una cuestión cultural y estas citas fueron escritas hace más de dos mil años dentro de la cultura hebrea, por lo cual vemos que realmente es un mal que atormenta a la humanidad desde sus inicios.  Adicionalmente se vislumbra desde estas citas lo irracional que tiene de trasfondo los juicios, la falta de coherencia con nuestra realidad.
No quería quedarme con esto entonces quise indagar un poco desde la psicología, como no soy experto en el tema hice una investigación superficial y encontré lo siguiente:
“Todo lo que nos irrita de los demás puede llevarnos a un entendimiento de nosotros mismos.” (Karl Jung)
Samael Aun Weor habla sobre la antipatía mecánica en la que nos caen mal personas con solo verlas,  él la explica como la proyección, sobre alguien de nuestros defectos psicológicos. Posiblemente hemos visto, en esa persona, el defecto más grave que tenemos y a nadie le gusta verse así, es decir se convierte en nuestro propio espejo.
Luego de esta pequeña ilustración empiezo a hacer conexiones entre la biblia y lo expresado por estos autores en los que se nota que básicamente juzgamos a otros, siendo tan hipócritas. Rechazamos lo que somos, entonces básicamente al ser tan individualistas y egoístas de no podernos odiarnos a nosotros mismo por lo que hacemos encontramos una forma de desahogar todo ese rechazo con alguien en el cual vemos reflejados nuestros oscuros odios.
Aun así es aún más triste la forma en que lso sistemas sociales se creen lo suficientemente morales para hacer juicios y crear penas en las que se excluyen a personas que el único crimén fantástico es el de caer en la boca pública debido a que nadie esta limpio de ninguna culpa. Es así como san Agustín en la Ciudad de Dios dice:
“¿qué se dirá de los juicios que forman los hombres a otros hombres, juicios que no pueden faltar en las ciudades más tranquilas? Cuán miserables son y dignos de compasión, pues los que juzgan son los que no pueden ver las conciencias  de aquellos a quienes juzgan” (Agustín).
¿Cómo podemos creernos seres omnipotentes y omnisapientes para juzgar a un hermano nuestro?
No se malentienda todo lo dicho como justificación de los actos al fin de cuentas creo en la tercera ley de newton de la acción reacción, tanto en sistemas físicos como en sistemas sociales. Sí cometes algún acto el sistema reaccionara devolviéndote la acción, es por ello que la vida no se queda con nada.

Qué tontería que generé placer y que sea un tema de conversación el hablar en malos términos de las personas que nos rodean, es por ello, quiero salir de ese círculo vicioso, dejar de caer en la tentación de desahogarme en los demás y más bien transformándolo en amor. 

miércoles, 6 de febrero de 2013

SINCERIDAD



Antes de escribir este título estuve pensando un rato como ponerle a este escrito, pensé en varias palabras, les busque el significado hasta que encuentre la siguiente definición de la RAE para la palabra sinceridad “Sencillez, veracidad, modo de expresarse libre de fingimiento”.

Por el apego a esta última definición y más precisamente a la parte final, es decir, querer expresarse libremente sin fingir que es lo que se vive en el corazón; fue que me decidí por el título, pero no por el cuerpo, debido a que ya desde algún tiempo se venía desarrollando en mi ciertas ideas. Para empezar Es algo complicado para mí este tipo de escritos debido a que estoy acostumbrado o más bien mi estilo particular es hablar casi siempre en tercera persona, pero en esta ocasión hablare de mi interior. Tal vez el público objetivo sea un hijo que aun no tengo, la posible mujer de mi vida o simplemente en el peor de los casos para mi mismo en algunos años.

Siendo sinceros quería hacer varias cosas, quería hacerte un retrato, pero no tengo las habilidades artísticas necesarias para hacer una pintura medianamente decente, quise componerte una melodía y unas letras, pero no tengo el oído ni el talento, iba a escribirte una poesía, pero ella y yo no hemos podido enamorarnos. Entonces pensando bien que podía hacerte decidí hacerte un homenaje por medio de la prosa, ¿Por qué la Prosa? Porque no tiene un orden fijo, ni periodicidad, ni ritmo, es decir no tiene un esquema definido, todo lo que siento por ti no está enmarcado en reglas sino que son luces del infinito, locura, magia, alegría… es verdad que no llegue a tener la majestuosidad, belleza y perfección de un verso, pero tiene sinceridad y sensibilidad de un corazón desnudo. Siento la necesidad de que sepas que escribí estas palabras por ti, mi mundo vive en un sueño que plasmo en un papel que no quiero que tenga fin.

¿Cómo empezar? Quizás deba ser conveniente hablar desde el mismo instante en que te hice consciente; tratando de recordarte, se me vino a la memoria algunos sucesos extraños para la edad que tenía, fue hace unos 10 años más o menos, por espacio de una semana te soñaba todos los días, mi alma creaba en cada sueño un imaginario tuyo, viéndote, enamorándome de ti. Al pasar los años sin verte en mi realidad, mi corazón empezó a desesperar, la ansiedad me invadía queriéndote encontrar, pero al mismo tiempo seguía alimentando la ilusión, mientras maduraba un poco la concepción inocente que tenía. Cuando llegue a mi adolescencia me cuestione sobre mi misión y descubrí que solo sería feliz si amaba y era amado con un amor sincero.  Para poder ser coherente a este llamado quise indagar bien que significaba amar, porque me di cuenta que básicamente la idea de amor que nos venden en las novelas románticas, películas, canciones y programas televisivos son una farsa. Quería trascender, ir a lo profundo para que fuera mágico y único.

Unos años después seguía soñándote, eras una sombra vaga que me acompañaba, pero al menos sentía el dulce aroma de tu piel, soñando con tus suaves labios, pensando, imaginando como mi mirada se derretía en la tuya, ahora te sueño despierto, un ardor quema mis entrañas, pensando en que estas allá afuera… Lastimosamente en el caminar de mi existencia he creado algunas barreras defensivas, el miedo a salir herido, de estrellarme con el piso, el desamor y otros sentimientos podrían impedirte entrar a mi vida, aún así tomare el riesgo porque se que mi corazón te espera, te sueña, te anhela… Es que ¿cómo yo no podría querer sentir tu respiración? Y ¿Cómo no desear fundirme contigo en un eterno abrazo? Ahh simplemente quemarme con el calor de tu corazón.

No sé si en este momento ya has llegado a mi vida, si llegaras algún día o simplemente fuiste una creación de mi mente, lo único que espero es poder seguir siendo coherente con todo lo vivido. El amor nos hará libres, alimentará de existencia nuestra alma, nos mostrará lo eterno y nos dará la mayor muestra de la existencia de Dios.

IO PREFERISCO...



¿Cuál es tu plan de Vida?
R/ Terminar el colegio.
¿y Luego?
R/ Pasar a la universidad, aprender mucho, terminar la carrera, graduarme...
¿y Despues?
R/ Conseguir un buen empleo.
¿y luego qué?
R/ Ahorrar dinero para comprar una casa y lo necesario para sobrevivir.
¿y?
R/ Enamorarme, casarme con la mujer de mi vida.
¿y luego?
R/ Tener familia, criarlos, verlos crecer.
¿y Despues?
R/ Jubilarme, retirarme al campo y morir
- PUES YO PREFIERO EL PARAISO-

Tengo en la mente una canción de una pelicula, que en mi nulo italiano decia "Paradiso, paradiso, il preferisco paradiso". Me ha dejado consternado un poco uan reflexión que me sucito esta pelicula, ya que a fin de cuentas de que vale poseerlo todo, tenerlo todo, si uno no es feliz. De que vale una vida llena de afanes para conseguir lo que el mundo vende como una vida de calidad si no tengo amor. Por eso quiero gritar PREFIERO EL PARAISO. 

No entiendo realmente como podemos desenfocarnos tanto de lo que de verdad importa en la vida, ¿Cómo han podido vendernos una vida tan mal vivida? ¿Cómo podemos creer que la felicidad y la tranquilidad la vamos a encontrar por fuera? ¿Por qué vivimos tan mal? A esta última pregunta podría responderle, sencillamente por que la vida es muy sencilla. No podemos con la sencillez, estamos llamados a la felicidad y pasamos toda una vida complicandonos, buscandola en donde nunca la vamos a encontrar. Cuando será que entendemos que lo más importante es el gozo y la paz interior. Nos complicamos tanto la vida que dejamos de sonreirle a los demás, dejamos a un lado nuestros sentimientos, escondiendolos por temos, nos sentimos vulnerables e indefensos. Ahh que bobada YO PREFIERO EL PARAISO, que me crean loco si busco lo esencial y renuncio a tener una vida llena de lujos, confort y nombre, quiero buscar lo esencial. Yo lo he tenido todo, pero ¿para qué? sin felicidad nada tiene sentido, sin amor nada tiene un por que. YO PREFIERO EL PARAISO