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lunes, 3 de agosto de 2009

TODOS ESTAMOS HECHOS DEL MISMO BARRO PERO NO DEL MISMO MOLDE


Este escrito fue inspirado por mi hermana, ella por su dulce amabilidad hizo que le hablara sobre este tema.

¿Somos iguales? Si, no, tal vez, en algunas cosas, no se, entre otras. Estas serian respuestas comunes a una pregunta que parece simple, pero que en 2 palabras encierran tanta complejidad. De pronto la cuestión es especificar adentrarse más a la pregunta. ¿Si somos iguales? ¿En que los somos? Para tratar de visualizar de manera mas completa estas preguntas me iré por 2 líneas del pensamiento. 1) Social 2) Personal

1) Antes que nada demos un repaso a la historia. Si nos trasladamos a la prehistoria, el hombre se agrupaba en clanes o tribus. Todos eran iguales y tenían que conseguir el alimento para todos los miembros del grupo. Había un líder pero todo era compartido.
Luego el hombre “mejoro su sistema social” creo culturas impresionantes como son los griegos, romanos, persas, fenicios, etc. Crearon grandes imperios, desarrollaron miles de cosas en diversas áreas como la filosofía, arquitectura, escritura, arte, derecho, etc. Pero veamos que allí se evidencia que los hombres ya tenían una marcada diferencia social. Estas culturas estaban a basadas en una economía esclavista. Tan al extremo era que en los periodos de apogeo de estas, los esclavos alcanzaban un número mayor al de los hombres libres. La división social era generalmente compuesta por esclavos, (Personas sin ningún derecho civil, eran como objetos de sus amos que podían hacer con ellos lo que quisieran, inclusive asesinarles sin ningún motivo) libertos, (esclavos liberados que generalmente eran excluidos por la sociedad por que habían sido esclavos o eran hijos de esclavos) plebeyos, (el pueblo) aristocracia. Siguiendo con la línea de tiempo observamos algunos indicios que todo podía mejorar, vemos que se abolió la esclavitud. Es irónico ver que entre mas se desarrolla la sociedad, la “cultura” mas se marca las diferencias sociales. Así paso hace un rato en Francia se degenero tanto esta diferencia, se abrió tanto la brecha entre las clases sociales que en 1789 ocurrió la Revolución Francesa. En ella el pueblo se revelo contra la imposición de esta estratificación social y lanzo su famoso lema: “Igualdad, Libertad, Fraternidad”.
Este lema inspiro a diversas naciones alrededor del globo, fue la base para la constitución política de muchos estados donde declaraban que los hombres nacían libres e iguales. También abrió el camino a la proclamación de los derechos del hombre y la humanidad. Ahí se suponía que las cosas iban a cambiar, que el contexto iba a desarrollarse para una sociedad mas justa, equitativa e incluyente. Todo estaba hecho para ello. Había leyes que propiciaba la anhelada igualdad, los ideales estaban allí. Pero ¿Qué ocurrió? Mejor dicho ¿Qué ocurre? En la actualidad no hay esclavos como tal, pero ¿acaso la pobreza y la ignorancia no es una forma de esclavitud? Hay una mala distribución de los recursos, donde más de la mitad de la población mundial es pobre. El hombre cuando es pobre no es libre, es excluido del sistema productivo, pierde su participación en la sociedad, en la política. Entonces ¿Dónde esta la igualdad que proclamamos? Esta en el papel, peor en la practica no esta. Las cosas van a cambiar cuando el corazón del hombre cambie, se concientice que somos iguales y que depende de nosotros que haya esa igualdad.

2) El anterior punto era para decir que por el hecho de ser hombres poseemos derechos inherentes a nuestra naturaleza humana, como son el de la vida, el de la libertad, entre otros. Por eso somos iguales, “somos hechos del mismo barro”. Pero al ser pensantes, racionales, se marca nuestra diferencia, “pero no del mismo molde”. Cada persona en el mundo es única, tiene características que nos diferencian unas de otras. Cada individuo tiene sueños, deseos, metas, anhelos, motivaciones, características físicas únicas y distintas. Todo esto para crear un equilibrio en las relaciones sociales. Las diferencias son necesarias para que no haya monotonía, estas le dan el sabor, el toque a las amistades. Pero ¿Qué ocurre? La moda, la sociedad quiere que nos amoldemos a unos esquemas. El mundo nos quiere sujetar a unos estereotipos de “gente normal”, se nos cohibe desarrollarnos libremente. Entonces ¿Qué? Despertemos, no seamos maquinas, seamos hombres. Somos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde. Pero entonces ¿Somos iguales?