Que afán tenemos, que necesidad de saltarnos todos los procesos para llegar rápido a la meta. Toda la sociedad actual funciona vertiginosamente, en este mundo globalizado no cabe el que quiera andar a su propio ritmo. Está de moda la automatización, que consiste en hacer que los procesos repetitivos sean hechos por maquinas, para agilizar y evitar los errores. Eso en cierto aspecto está bien para el empresario, pero hasta donde esa filosofía no ha calado en la moral del hombre? Acaso la sociedad actual no quiere también automatizar al pueblo? Vemos que la sociedad ha puesto ciertas características aceptables en los individuos para ser aceptados, vemos como hace que el ser humano pierda autonomía y libertad para que actué por efecto masa. Se nos metió en la cabeza la automatización y ya lo que hacemos son procesos repetitivos. Nos convertimos en simples maquinas que actuamos dependiendo de nuestra programación. Esto no puede seguir así, deben haber valientes en este mundo que salgan de este estereotipo y que quieran ir en contra de la corriente y ser auténticamente libres. Libres para poder hacer lo que el hombre debería hacer y es ser feliz. Ahí está la cuestión que se nos perdió el rumbo por el cuento de agilizar todo. Nos pasamos, por ir despistados nos fuimos por otro lado. De qué sirve tanto afán si no nos concentramos en la esencia de la vida. Queremos que todo pase rápido sin sacarle el jugo a cada momento, sin amar cada gozo y cada derrota. ¿Qué sentido tiene? Hey hay valientes leyendo este mensaje. Si los hay auxilio, este es un mensaje de S.O.S, si lo están viendo es porque los necesitamos, porque necesitan ser esa diferencia en un mundo en el cual ya no las hay. Así los tachen de locos, hagan algo por este mundo ingrato. Sean auténticamente felices, amen y vivan su vida, vívanla, no dejen que pase como un simple proceso automatizado.
Perdón por la redacción, escrito en un ataque reflexivo, prácticamente dormido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario