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jueves, 16 de septiembre de 2010

PERDÓN ALGO MÁS ALLA DE LO HUMANO


“Errar es de humanos, perdonar es divino” Que frase tan extraña he leído mmm… ¿Qué es perdonar? ¿Perdonaré de verdad? ¿Qué implica? Todos nos equivocamos, hacemos cosas que nos hacen daño y en ocasiones herimos a los demás. Es allí donde la conciencia nos hace reflexionar sobre el daño hecho y nos hace querer reparar todo lo malo. Ahí es cuando pedimos perdón expresándole al otro que lo sentimos que no queremos que sufra y más si es por nuestra causa. Vamos al otro lado de la moneda. Cuando nos hieren sale de nosotros un instinto de supervivencia, a ninguno nos gusta sufrir, queremos evitar todas las molestias, es así como creamos defensas en contra de la persona que nos hirió. Aprendemos y no volvemos a dejar que una situación así vuelva a ocurrir. Haciendo una analogía con la niñez, cuando poníamos la mano en el fogón esté nos quemaba infringiéndonos dolor, asi después de este hecho aprendemos lo que nos puede pasar si volvemos a poner la mano en el fogón. Ponemos defensas y conscientemente vamos a hacer lo imposible para que no nos volvamos a quemar las manos. Este es un acto natural del hombre, la cuestión es cuando el daño es producido por otra persona, porque normalmente tomamos la misma actitud. Quedamos prevenidos, tenemos resentimientos que son consecuencias de un acto defensivo para evitar una nueva agresión. Se produce así un ciclo vicioso. Lo único que puede quebrar estas cadenas de prejuicios, rencores y odios es el perdón. El perdón es definitivamente divino, no es de humanos, nos hace salir de nuestro individualismo, de nuestra fragilidad, egoísmo, comodidad para darle amor a una persona que nos hirió. Es mucho más fácil no hacer nada, simplemente tomar una actitud negativa hacia la otra persona. La mayor prueba del amor es perdonar. No es fácil por nuestro miedo a que nos vuelvan a herir, pero el perdón nos libera, nos eleva, es realmente vivir al cien el amor. ¿Cuándo, cómo y por que? Son preguntas que se nos respondieron hace 2000 años. “setenta veces siete” es decir siempre, ilimitado sin condiciones.
Volviendo al tema de la quemada, es probable que está nos deje una marca, una cicatriz y que nunca se quita, hay productos que las desvanecen pero no las quitan. Digamos que hay actos que también dejan marca y que el perdón es ese producto que desvanece las heridas. El perdón es divino y milagroso. Solo puede salir del corazón, no se puede decir simplemente perdón con palabras porque ahí están las cicatrices y estas hay que sanarlas, hay que reconciliarlas. Puede que nos tome toda una vida para sanar pero vale la pena liberarse. No hay amor sin perdón y no hay perdón sin amor.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

CRÓNICAS DE UNA CAIDA ANUNCIADA


Ahhh me duele, me arde me acabo de caer y me raspe la rodilla. Mi mamá es bruja me había vaticinado que si seguía corriendo con los zapatos desamarrados me iba a caer. Yo no le creí, se puede decir que estoy contando una crónica de una caída anunciada. Me duele de verdad, estoy sangrando, como me gustaría devolver el tiempo y poder evitar la caída, pero ahhhh no puedo y tengo que vivir con las consecuencias de ello. Pasaron 15 días y ahora estoy estrenando una nueva cicatriz en mi rodilla derecha, como ese error tan bobo me marco de por vida, mi piel tiene la firma de haber hecho algo que sabía que me iba a hacer daño pero no lo creía, pues pensaba que no me iba a pasar nada, que podía hacer lo que quisiera y nunca me iba a ocurrir nada malo, pero no se rompió mi burbuja y ahí están las consecuencias para recordarme que las consecuencias existen y me pueden tocar.

Recordar este hecho que me paso cuando era niño me hizo reflexionar acerca de cómo vivir mi vida, de que cada acto que haga tiene unas secuelas tanto buenas como malas. También me hizo pensar que haga lo que haga, que puedo llorar, puedo hacerme el loco, puedo reír pero nada puede cambiar, ni nada puede evitar lo que trae cada acto. La vida es muy sabia y justa no se queda con nada, en física vemos el principio de acción-reacción. Tenemos la libertad de decidir, podemos hacer lo que queramos, solo es cuestión de reflexionar y tomar decisiones acerca de lo que debamos hacer. El gran problema es que muchas veces no pensar, no queremos reflexionar, vivimos de forma automática y haciendo lo que más nos gusta a consta de que muchas veces no nos conviene y nos hace muchísimo daño. En ocasiones nos hacemos los locos porque las decisiones nos cuestan, ya que en el mejor de los casos cuando solo tenemos que decidir sobre 2 cosas tenemos que sacrificar 1, perdemos la mitad, es complicado lo se pero es esencial para nuestra libertad. Es difícil también mantenerse en las decisiones pero tiene mucho valor, sacrificar algo por amor tiene mucho sentido lo que nos cuesta vale. Se por experiencia que decidir es incomodo, empezando porque no tenemos un manual que nos dice que hacer en tal caso, aparte porque nuestros sentidos nos nublan nuestra objetividad. Recordemos mi caída, estaba tan extasiado en mi juego que no pensé en las consecuencias que me podían venir, mis sentidos me engañaron.

La vida es una continua toma de decisiones tenemos el poder de cambiar la historia por lo cual también tenemos una gran responsabilidad. Para que afligirnos del pasado que ya no es, de vivir en el futuro que todavía no existe. Hay que vivir este presente, viviendo las consecuencias de nuestro pasado y construyendo nuestro futuro. Recuerden este es el momento, no hay mañana sin el hoy.
Tampoco quiero que actuemos solo por el simple hecho de evitar malas conseciencias, el verdadero motivo de todo esto es el de llegar a nuestra verdadera felicidad. Es nuestra vida. ¿Quieren tener miles de cicatrices, las cuales muchas de ellas no se cierran nunca? Sean felices, seamos felices, piensen mucho, reflexionen sobre sus actos y luchemos por amar, luchemos por nuestra felicidad.