Tantos versos, tantas letras que te escribí,
Cada una de ellas expresándote todo lo que por ti yo sentía,
Al tiempo que vivíamos experiencias llenas de alegría.
Fuiste la musa de mis poemas,
La dueña de mis besos y caricias.
Fuiste la responsable de muchas de mis sonrisas
Y que no parara de suspirar.
Fuiste aquel poema que nunca quise terminar,
Porque contigo pensé que había aprendido que era amar,
Fuiste ese poema a medio terminar,
En el que deje versos incompletos, con puntos suspensivos.
Eras esas oraciones que en vez de tener puntos, tenía comas…
Pero, tal como en la vida, este poema también es pasajero
Y debí forzosamente terminarlo.
El único problema es que al final solo se me ocurrió
No hay comentarios:
Publicar un comentario