Señor Juan Esteban Martínez
Jaramillo de 33 años
8 de diciembre de 2017
En un tren en Suiza,
Reciba un cordial saludo.
Acabó de recibir la carta de un
tal Juan Esteban de 23 años. La verdad su mensaje me ha dejado un poco
estupefacto. Hay cosas que no han cambiado, pero eso era de esperarse. En el
momento que escribo esta carta todavía no me ha quedado claro algunas preguntas
que teníamos cuando éramos todavía estudiantes de ingeniería, aunque otras ya
han tenido una luz de claridad. Preguntas cómo ¿Quién soy yo? O ¿Cuál es el
sentido de la vida? Siguen sin responderse, pero la pregunta ¿Cuál es mi
misión? Cada vez está más clara. Hasta el día de hoy he descubierto que quiero
ser un profesor que dejé huella, que no solo se dedique a transmitir un
conocimiento, sino que también pueda motivar a las personas a ser honestas en
su profesión, a ser solidarias con las personas que lo rodean, a que no sean
indiferentes a la realidad de nuestra sociedad.
Debo confesar que hace 5 años no
esperaba estar en Suiza, realizando un doctorado. Eso no lo digo a manera de
sentirme importante, solo lo sacó a la luz para indicar que la vida es muy
extraña y cambia muchísimo cada instante y es bastante imprevisible. A pesar de
la aleatoriedad de la vida eso no quita que hayan cosas que puedan ser
deterministas y en ese caso pueden ser el deseo y la decisión de vida de hacer
algo importante. Nuestro Juan de 23 años nos dijo que cuando éramos más jóvenes
soñábamos con cambiar el mundo, de hacer algo grande. Al día de hoy descubrimos
que lo que podemos hacer es cambiar un poco nuestro entorno. Juan de 33 espero
que estés cambiando tu contexto, que te estés desgastando por amor. Nunca pares
de luchar a pesar de que el mundo se pueda estar desintegrando a tu interior.
La vida es bastante difícil, para
darte un ejemplo y que recuerdes cosas, al momento de escribir esta carta
llevaba 5 meses viviendo en Suiza. Recuerda todos esos días difíciles en los
que pensabas que venir a este país había sido uno de los peores errores de tu
vida. Recuerda como te sentías de mal por no poder hacer amigos por la barrera
del idioma a parte de nuestra gran timidez. Recuerda que antes de venir habías
recibido dos noticias nefastas, la enfermedad de tu mamá y haber roto con una
persona con la que pensabas que ibas a pasar el resto de su vida con ella.
Dentro de 5 años no se que va a pasar, soy consciente de que mi mamá se puede
morir y si eso pasa sé que va a ser un momento difícil y aún no puedo saber que
tanto podría afectarme emocionalmente. Tus padres se están volviendo viejos y
cada vez los ves más frágiles. Aunque me duela y no lo quisiera aceptar, es
parte del ciclo de la vida. Espero que a tus 33 años hayas entendido este
punto. No somos seres eternos y que debemos agradecer todos los momentos que
tenemos alrededor de las personas que amamos porque son momentos que llegan y
se van para nunca más volver y que eventualmente todos moriremos. Ojalá puedas
ver la muerte con unos ojos más románticos que los que tengo en este momento y
que le pierdas ese miedo que me ha embargado desde tierna edad.
A los 28 años he buscado
afanosamente la aceptación del otro y mi orgulloso interno ha querido siempre
resaltar a pesar de que he querido siempre tenerlo con bajo perfil. Espero que
si logras algunos “éxitos mundanos” no se te suba el ego a la cabeza y que
recuerdes que eres una persona que se ha caracterizado por su sensibilidad hacía
el otro, a ser sencillo y a tratar a todos por igual sin importar su profesión
o condición social. Juan de 33 años recuerda que antes de los 23 años teníamos
claro que nuestro deseo implacable de luchar contra la pobreza, la inequidad y
la falta de amor, incluso creamos una fundación con un par de amigos. A los 28
años por cuestiones de lejanía he estado lejos, pero eso no puede ser una
excusa para no seguir trabajando por romper esos ciclos de pobreza.
Espero que sigas pensando que el
dinero no te va a traer felicidad, que es solo un medio para poder comprar
comida o tener donde vivir, pero que en el fondo es solo una ilusión
financiera. Eso no quita que si llegas a tener una familia la dejes con
carencias. No puedes amar a tu prójimo si no puedes amarte a ti mismo y a tus
más cercanos. A esta edad estoy un poco decepcionado del amor romántico, pero
eso no quita que lo puedas encontrar. Si lo llegas a encontrar quiero que
aprendas de todos nuestros errores del pasado. Valóralo desde el primer momento,
recuerda las palabras de tu mamá y lo que también has pensado… hay que pasar de
esa pasionalidad a un amor racional a que sea parte de una decisión. También
que si llegas a estar con alguien no pares de enamorarla cada día o sino vas a
caer en un espiral descendente. Recuerda los casos de tus amigos casados, no lo
veas como motivo para juzgar solo como una simulación de lo que te podría
pasar. La vida en pareja no es fácil y como no la he vívido en ese nivel pues
es bueno aprender de los que ya la han vivido. Juanes no juegues con los
sentimientos de los demás, que sea algo sagrado para vos. No abuses de que la
gente te tiene confianza y se desahoga contigo, sabes que es algo lindo que
tienes y que es tu deber escuchar y dar apoyo a la gente que esta teniendo
momentos difíciles.
Hay personas que hasta el día de
hoy han marcado mi vida, a parte de todos tus familiares, que daré por sentado
que amarás y cuidarás la relación, espero que cuides y cultives tu relación con
Laura y Javier, son grandes personas. No lo olvides. Te volveré a decir algo
que me dijo Juanes de los 23 años; en las cosas sencillas esta la magia y como
dijo el zorro del Principito “lo esencial es invisible a los ojos”. Nunca dejes
morir a ese niño interno que se maravilla por lo que lo rodea, no dejes esa
inocencia que te ha caracterizado, ni dejes que tus propios dolores te quiten
esa idea de esperar lo mejor de los otros. Todos esos dolores que tengas tienes
que trabajarlos, no dejes que se te acumulen. Te lo digo porque he descubierto
que no los enfrento y los evado, eso no lleva a nada. Tienes que aprender a
comunicarte con los demás cuando no estas de acuerdo con algo.
Estoy viendo que esta carta se
está extendiendo un poco por lo que resumiré y te diré lo importante… nunca
dejes de soñar, ama todo lo que te rodea (personas, trabajo y situaciones), no
permitas que tu ego te corrompa, lucha por cambiar tu entorno, Dios debe ser
siempre tu inicio y tu fin y no dejes que el dinero te transforme. Espero que
esta carta te haya servido y promete que si sigues vivo te escribirás una carta
a nuestro yo de 38 años.
Gracias por la atención prestada.
Cordialmente,
Juan Esteban Martínez Jaramillo
de 28 años
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