Adsense

lunes, 17 de mayo de 2010

ANHELO UNIVERSAL


¡Libertaaaaaaaaaaaaaaaad! Es la última palabra que grita William Wallace antes de morir decapitado en la película Corazón Valiente. Esa palabra es escuchada hoy en día frecuentemente, especialmente en los adolescentes, libertad, mmm… que significará. ¿Qué será eso por lo cual han muerto muchísimos hombres en la historia? ¿Qué será la libertad que ha habido numerosas revoluciones y guerras para conseguirla? ¿Qué será eso por lo cual el hombre esta dispuesto a dar su vida por conseguirla? Libertad…
Según la RAE libertad significa: “Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.” Otro de los significados pero digamos que más popular, seria: la capacidad de hacer lo que uno quiera. Pero esos conceptos no hablan de la verdadera esencia de lo que es la libertad. Es verdad que la libertad es una facultad, pero más que eso es una parte inherente del ser humano, es parte de su dignidad, hace parte de lo que es. Un hombre realizado es cuando es totalmente libre, cuando nada lo ata, nada lo retiene. Pero la libertad debe ser ganada, porque si no pierde se esencia, es por eso que los hombres hoy en día no le dan tanto sentido a lo que es la libertad. El ser humano debe ganar su libertad haciendo una revolución en contra de sus limitaciones, en contra de sus defectos, en contra de lo que lo hace hacer el mal. Volviendo a las definiciones el hombre no es libre al hacer lo que le da la gana, ya que así cae en libertinaje y termina esclavo de sus pasiones y sensaciones, es por eso que la libertad debe ir de la mano, de la moral, de la razón y del corazón. La libertad debe ser la capacidad de poder obrar el bien, el poder elegir morir así mismo, de sus debilidades para ascender en un verdadero ser humano y así poder tener un mundo ideal. Yo quiero morir como William Wallace, quiero morir por un ideal superior, quiero morir con libertad, quiero ser libre y no esclavo de este mundo que nos domina con su consumismo y facilismo. Quiero liberarme de los tentáculos de maldad, de intolerancia, de insensibilidad, de inconsciencia, de indiferencia. Hey no podemos ser esclavos de nuestro propio egoísmo e individualismo. No quiero seguir siendo un esclavo. Quiero vivir diferente!!!

sábado, 15 de mayo de 2010

Frágil: este lado hacia arriba


Hey no se han dado cuenta de lo frágil que es la vida? Sino los invito a que vallan a una clínica y se den cuenta de la realidad del ser humano, de lo fácil que es perderla, de verdad que siempre que entro a un lugar de estos me pongo a pensar de la condición tan inestable en la que vivimos. Si de verdad supiéramos lo difícil que es vivir, es que definitivamente es más fácil morir que vivir, que complicado, que esfuerzo deben hacer nuestros órganos, nuestra células para que nuestro cuerpo funcione correctamente. Ahhh como no valoramos nuestra vida y nos la pasamos desperdiciando en cosas que no valen la pena. Dios hacemos con ella lo que nos da la gana y no la usamos en lo que realmente nos hace feliz, Dios mío si vivir es un milagro, como no somos lo suficientemente valientes para reconocer y agradecer el don de estar vivos, la gracia de seguir viviendo y de poder buscar nuestra felicidad. Es de verdad los invito a que visiten un enfermo y vean de verdad nuestra condición, nadie en este mundo tiene la vida comprada y ni siquiera el mas millonario de este planeta puede vivir eternamente, nuestro tiempo esta contado. Entonces sabiendo esto porque nos esforzamos en hacer cosas que atentan contra nuestra propia existencia y la de los demás? Porque vivimos como si fuéramos inmortales? Despertemos somos demasiado vulnerables, el día de mañana podemos vivir, no podemos ser robotsitos, démosle sentido a nuestra existencia. La vida es única no la desperdiciemos.

UNO NO SABE LO QUE TIENE HASTA QUE LO PIERDE


Desde pequeño he escuchado una frase que me ha marcado y es por la ironía que desprende ésta. La frase es: “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Al principio lo veía con mis juguetes, cuando ya no los tenía era cuando quería jugar con ellos. Después cuando fui creciendo esa frase se fue acomodando a cosas, personas, instituciones. Así fue que me dio duro salir del colegio, ver como personas se iban de mi vida y como se dañaron algunas cosas que tenia. ¿Pero por que ocurre esto? ¿Por qué no valoramos las cosas cuando las tenemos, sino en cambio lo hacemos cuando las perdemos? Al analizar un poco en esta cuestión he llegado a la conclusión que es un proceso progresivo. Al principio valoramos, cuidamos, nos sorprendemos por las cosas, pero a medida que pasa el tiempo se nos va quitando el encanto , vamos perdiendo las ganas, se pierde el sentido hasta tal punto que ya no nos importa. Así sigue un buen tiempo, en un callejón sin salida, en un ciclo vicioso en el cual cada vez es más grande el sin sentido. Esta situación ocurre por un buen tiempo hasta que por fin por cualquier motivo perdemos lo que teníamos. Ahí es cuando por fin decimos que amábamos estas cosas, que las valoramos, que triste que sea justo cuando las perdemos, y es así porque nos dejan un vacio, ocupaban un espacio en nuestras vidas y nos dejan de pronto desamparados, sentimos que estamos desorientados y que no sabemos que hacer. Que irónico es que justo cuando se van es cuando concientizamos el verdadero valor, la importancia que tenia para nosotros. Ahh que pereza que la mayoría de veces sea ya muy tarde y como dice otra gran frase “no hay que llorar sobre la leche derramada”, es decir no podemos cambiar el pasado, ya lo que paso, paso y todo es consecuencia de nuestros actos.
Pero todo no es negro, se puede evitar que pase esto. La raíz del problema es cuando empezamos a desencantarnos de lo que tenemos, cuando dejamos de sorprendernos y de maravillarnos por lo que nos rodea. Hay que evitar la costumbre y ser humildes, dejar el orgullo y aceptar y comprender las falencias, pero al tiempo reconocer lo importante que es cada cosa que tenemos. Vivir siempre al cien, amar sin reserva todo, en el momento que es, no cuando ya no es, por simple que sea y que no lo amemos después de que haya pasado por remordimiento de no haberlo valorado. Regresemos a nuestra infancia, para ver cada instante como algo nuevo, como algo mágico, esa es la solución. No demos nada por sentado sino que dejemos que la vida nos sorprenda y hagamos el esfuerzo de maravillarnos.
¿Para que valorar las cosas cuando ya no están?