Pierna derecha estirada, la
izquierda contraída, giran ambas para quedar en sentido contrario. Un
observador externo podría ver un ritmo cadencioso e irregular, mientras yo me
siento cual ciclista profesional mientras pedaleo hasta el alma; estoy sudando
cual regadera, hace un sol que me hace sentir en el Sahara. A lo lejos escucho
un zumbido casi inteligible, alcanzo a entender el “Niagara en bicicleta” lo
cual me saca una sonrisa. Aunque no estoy en el Niagara si estoy en bicicleta,
me desplazo en ella hasta mi hogar.
Llevo más de media hora pedaleando,
tiempo más que suficiente para ponerme a pensar, observo a mí alrededor y veo
carros de todos los tipos y colores por todas partes, automóviles con una sola
persona a bordo y expulsando un humo negro que se impregna pegajosamente a mi
piel y que perfuma el ambiente a olor a muerte. No puedo entender como el carro
surgió básicamente para mejorar un problema de movilidad, buscando acortar los
tiempos de trayectos y el efecto logrado es acrecentar el problema original
donde el flujo de carros en las grandes ciudades es catastrófico haciendo más
lentos los trayectos, adicionalmente se han generado problemas adicionales que
no se preveían, la contaminación generada por los carros es tal en el impacto
en las emisiones de gases de efecto invernadero que es uno de los targets para
mejorar este indicador. Por este motivo es que me cuestiono que tan racional es
el hombre, es más no puedo entender como se puede vanagloriar de tener una “inteligencia
superior” si su racionamiento es tan limitado y corto placista; inteligente la
naturaleza, que durante millones de años supo regular y generar equilibrio
poniendo a las especies en el lugar que se necesitaban para que el sistema
fluyera de manera armónica. Mientras que el hombre creyéndose por encima de la
naturaleza, empezó a transformarla a su antojo, para su beneficio, extrayendo
recursos no renovables, explotando de manera no controlada el planeta,
extinguiendo especies, cambiando paisajes, contaminando y destruyendo espacios
que fueron inspiración para tantos artistas del pasado.
No se preocupen la ley natural, o
mas bien las leyes físicas hablan de que cuando existe un potencial, se generan
fuerzas para contrarrestarlo y así volver al equilibrio. La termodinámica habla
también de la entropía (todo tiende a la destrucción o al desorden). El hombre
ha generado cambios que han formado un potencial, ha querido organizar el mundo
a su antojo, pues ley es ley y en cualquier momento volveremos al equilibrio,
no sabemos cuando, no sabemos como, ni cuanto nos va a costar, pero si sabemos
que volveremos al punto inicial. Viendo como van las cosas en el que predomina
el falso modelo mental de que el crecimiento económico es exponencial e
ilimitado, se puede prever que nuestra gran irracionalidad hace que nos estemos
poniendo la soga al cuello, destruyendo nuestro sustento, contaminando lo que
tomamos, respiramos y comemos. Todo esta relacionado, no podemos vivir por
fuera del sistema, será muy tarde para el hombre cuando se dé cuenta de que
nuestro aparato digestivo no puede metabolizar el metal de las monedas ni los químicos
y el papel de los billetes…
Y… yo sigo pedaleando en mi
bicicleta.

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