Oscuridad… negra y fría oscuridad.
Vacío, soledad… Hago un esfuerzo supremo, es muy difícil, no he podido lograr
mi objetivo, sigo intentándolo, no me quiero rendir. Oscuridad… negra y fría. Vacía,
soledad… De pronto lo consigo, grito de dolor, siento como me desgarro, como mi
piel se separa mientras lo estoy logrando, el dolor entra a un segundo plano
porque… Luz… un rayo de luz entra por el minúsculo agujero que se formó entre
mis párpados. Esta luz empieza a inundar el vacío, a llenar la soledad,
iluminar la oscuridad, calentar este agujero.
Blanca y hermosa luz que regocija mi alma, devolviéndole la esperanza a mi
mundo. Sigo esforzándome y logro abrir los ojos un poco más, lo suficiente para
que se empiecen a formar así sean borrosas unas primeras imágenes. Es tan
curioso no se que estoy viendo, porque la verdad nunca había abierto los ojos,
no se como es el exterior de mi cueva, toda mi existencia había vivido en la “seguridad”
de mi caverna. Mi corazón late frenéticamente, mi respiración agitada, mis
poros abiertos, estoy a punto de sufrir un shock. Ustedes no saben lo que
significa estar ciego por toda una vida y tener el coraje de abrir los ojos,
luchar contra todo lo que te impide mirar. ¿Qué será lo primero que vea?¿Será
que lo que vea será tan hermoso como me lo describieron? Oh, la imagen que se
está formando está tomando características extrañas ¿Será acaso estas características
las que son llamadas colores? No puedo esperar, estoy ansioso, hago un último
esfuerzo y… veo… INMENSIDAD.

No hay comentarios:
Publicar un comentario