“Nada es Casual, todo es por algo”,
“que casualidad” o “es el destino” han sido frases que he escuchado a lo largo
de mi vida; frases que de por sí dan lugar a discusiones acerca de la
existencia de fenómenos aleatorios o de una vida prefabricada. Para abordar
este punto podríamos empezar analizando la existencia o no del destino o sí por
el contrario cada individuo puede fabricar su propio futuro. Excelente tema para
una bonita tarde de pensamiento y de locura. Ahora me entra otro
cuestionamiento, ¿Qué me ha traído hasta la tinta y el papel? ¿Fue una
casualidad? O ¿Acaso el universo hizo un
complot para que llegara hasta este punto?
Ahhh empiezo a pensar y crear un
sin número de teorías, una en particular ronda mi cabeza sin poderla sacar de
mi mente. Esta me habla al oído y me dice que es destino ya está escrito, todo
depende de las condiciones iniciales; estas al inicio del tiempo determinaron
cada instante de nuestra historia y si pudiésemos conocer los datos con los que
inicio el universo podríamos predecir lo que sucederá dentro de un minuto, una
hora, mañana, mil años… La cuestión es muy “simple”, hay que conocer con toda
certeza lo que sucedió antes, usar algunos algoritmos y determinar lo que sucederá
después. Son simples relaciones causa-efecto con algunas relaciones complejas
de determinar. Nuestra historia es producto de ayer y las condiciones del
ambiente restringen nuestras decisiones. Es por eso que al momento de tomar una
elección, así creamos que tenemos poder para decidir, la acción tomada pudo
haber sido anticipada con algún modelo matemático.
¡No! Me resisto a pensar que
nuestras vidas están escritas, quiero tener un pensamiento un poco más romántico
en el que soy totalmente libre para tomar decisiones y en el que soy el único
responsable de construir mi futuro. Deseo pensar que existen eventos aleatorios
que suceden simplemente y que pasan por algo, algunos lo llaman casualidades,
yo prefiero llamarlos providencialidades. Sí el mundo fuera causa-efecto
simplemente me engañaría a mí mismo, pensando que existen eventos atípicos, no
controlados dándole sabor a la vida, imaginaria que tengo un presente continuo lleno
de posibilidades en el sentido en que cada instante se abren múltiples
universos paralelos y las decisiones hacen que se cierren algunos. Si no
existiera la libertad, pues simplemente habría que inventarla. Podría quedarme dándole vueltas a varias ideas y nunca lograría
una respuesta 100% certera que me deje tranquilo y pensándolo bien creo que de
eso se trata la vida, de tener preguntas y tardar toda la vida respondiéndolas.

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