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domingo, 6 de enero de 2013

CASUALIDADES O PROVIDENCIALIDADES


“Nada es Casual, todo es por algo”, “que casualidad” o “es el destino” han sido frases que he escuchado a lo largo de mi vida; frases que de por sí dan lugar a discusiones acerca de la existencia de fenómenos aleatorios o de una vida prefabricada. Para abordar este punto podríamos empezar analizando la existencia o no del destino o sí por el contrario cada individuo puede fabricar su propio futuro. Excelente tema para una bonita tarde de pensamiento y de locura. Ahora me entra otro cuestionamiento, ¿Qué me ha traído hasta la tinta y el papel? ¿Fue una casualidad? O  ¿Acaso el universo hizo un complot para que llegara hasta este punto?
Ahhh empiezo a pensar y crear un sin número de teorías, una en particular ronda mi cabeza sin poderla sacar de mi mente. Esta me habla al oído y me dice que es destino ya está escrito, todo depende de las condiciones iniciales; estas al inicio del tiempo determinaron cada instante de nuestra historia y si pudiésemos conocer los datos con los que inicio el universo podríamos predecir lo que sucederá dentro de un minuto, una hora, mañana, mil años… La cuestión es muy “simple”, hay que conocer con toda certeza lo que sucedió antes, usar algunos algoritmos y determinar lo que sucederá después. Son simples relaciones causa-efecto con algunas relaciones complejas de determinar. Nuestra historia es producto de ayer y las condiciones del ambiente restringen nuestras decisiones. Es por eso que al momento de tomar una elección, así creamos que tenemos poder para decidir, la acción tomada pudo haber sido anticipada con algún modelo matemático.
¡No! Me resisto a pensar que nuestras vidas están escritas, quiero tener un pensamiento un poco más romántico en el que soy totalmente libre para tomar decisiones y en el que soy el único responsable de construir mi futuro. Deseo pensar que existen eventos aleatorios que suceden simplemente y que pasan por algo, algunos lo llaman casualidades, yo prefiero llamarlos providencialidades. Sí el mundo fuera causa-efecto simplemente me engañaría a mí mismo, pensando que existen eventos atípicos, no controlados dándole sabor a la vida, imaginaria que tengo un presente continuo lleno de posibilidades en el sentido en que cada instante se abren múltiples universos paralelos y las decisiones hacen que se cierren algunos. Si no existiera la libertad, pues simplemente habría que inventarla. Podría quedarme  dándole vueltas a varias ideas y nunca lograría una respuesta 100% certera que me deje tranquilo y pensándolo bien creo que de eso se trata la vida, de tener preguntas y tardar toda la vida respondiéndolas.

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