Inmisericorde sensación de vacío
mi mente no tiene nada
ni siquiera un nimio pensamiento
nada, nada, la mismísima no existencia
la absoluta noche invernal del espíritu.
Nunca en mi vida había valorado tanto
el significado de un ínfimo pensamiento
tanto los había criticado
especialmente cuando en las noches
me invadían y mi sueño me robaban.
Pensamientos, cómo es de importante un pensamiento
son para mi ser como un fuerte viento
que apaga el inmisericorde incendio
de la ferocidad del no conocimiento.
Nunca había experimentado tanto miedo
Como ésta vez, esa fuerte sensación de encierro
Esa fría cárcel en la que por un gran momento
Tuvo cautiva a mi frágil mente.
Quería gritar, quería llorar,
pero de mis labios ni un vocablo salía
ni mi cuerpo respondía
y en una gran oscuridad me sumía
llevándome a la locura.
Frustración, gran desesperación
oscura y fría noche del intelecto
en la que mis pensamientos
me abandonaron a mi suerte
y como un autómata vivía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario