Quisiera llorar,
pero hace rato mis lágrimas se secaron,
quisiera gritar,
pero ya afónico mantengo,
quisiera sonreír,
pero hace rato la alegría dejo de brotar de mí.
Quisiera creer,
pero el escepticismo me devora,
quisiera huir,
pero donde voy las preocupaciones me alcanzan,
quisiera soñar
pero el insomnio de destruye,
quisiera distraerme
pero mis pensamientos me invaden.
Quisiera socializar,
pero mis miedo me reprimen
quisiera apasionarme por lo que hago
pero hace rato la chispa se apago,
quisiera volar,
pero mis alas me las he cortado,
quisiera volver a escribir sobre mis ideales,
pero ahora solo me quejo.
Quisiera ser ese hombre que alguna vez fui
aquel que soñaba y creía,
aquel que sus sonrisas naturalmente salían,
cuya alegría brotaba y lo caracterizaba,
pero ahora no soy ni su sombra,
las únicas sonrisas son aquellas
que por diplomacia en las fotos se asoman,
sonrisas vacías y falsas
que por dentro me degradan.
Por último quisiera amar,
pero eso nadie lo enseña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario