Jaime esta siendo acosado por Andrea, esta no hace más que insinuársele, mientras él trata de todas las formas evitarla. En un momento dado la situación da un giro radical en el cual Andrea logra tirársele encima a Jaime besándolo. En ese preciso instante Mariana que es su prometida ha entrado en la habitación viendo la escena. Mariana sale desconsolada, en el mismo momento Jaime se quita a Andrea de encima y trata de seguir a Mariana. De pronto se vuelve todo negro y sale en la pantalla los adelantos del próximo capítulo de “Drama de amor”. Apagó la t.v y me pongo a pensar en lo sucedido. Definitivamente nada es lo que parece.
¿Cuántas veces nos pasa que se malinterpreta lo que hacemos? O más bien no llendo tan lejos ¿Cuántas veces queremos ver lo que deseamos, sin ni siquiera darnos la oportunidad de analizarlas de una forma objetiva? Nadie conoce a nadie, ni siquiera nosotros mismos sabemos quienes somos en realidad.
Todo lo que hacemos puede pasar por el dilema entre lo que queremos hacer y lo que debemos hacer. El gran problema es de cómo decidir y otro problema se nos presenta cuando no sabemos que es lo que queremos o lo que deberíamos hacer. Que confusión tan grande, en esos momentos siempre he queriso tener un manual de que es lo que se debería hacer en tal o cual situación. Es asi como se que la vida es demasiado irónica, nos vanagloriamos de ser demasiado sabios, de saber muchas cosas, pero nada es lo que parece, no sabemos nada acerca de lo más importante…nuestro interior. No le ponemos atención a lo que nos llena, a lo esencial. No nos estudiamos como lo hacemos con las matemáticas, las ciencias sociales, la geografía, la ética, la religión, la biología, ect.
Hey despertemos, cada rato estamos actuando de buena o mala forma pero ese no es el punto, lo que realmente importante es la intención con que hacemos las cosas. Es lo que nace del corazón lo que nos determina, por eso nada es lo que parece. Hace 2000 años dijo un hombre que nada externo es malo, solo es malo lo que nace del hombre. Podemos hacer grandes actos de generosidad, grandes actos buenos, pero si no nacen del corazón, si no se hace con amor no tiene ningún sentido. Nada es lo que parece. Podemos equivocarnos y hacer cosas malas, peor la intención no era hacerlo y no nos impulsaba ningún sentimiento malo, asi aun nos juzgan como lo peor sin conocer nuestro corazón. No estoy justificando los actos malos sino que a nosotros nos gusta criticar, juzgar y ser muy inflexivos con los demás, peor cuando nos toca, queremos que los jueces sean muy blandos con nostros. Nada es lo que parece. Este es un gran teatro y somos muy buenos actores, grandes dramas nos rodean. Nada es lo que parece.
Hay muchas cosas buenas que no vemos y muchas cosas malas disfrazadas de buenas. Es por eso que no nos podemos conformar con lo que vemos, gran error, por eso cogeré una frase del principito “lo esencial es invisible a los ojos” solo con los ojos del alma, con el corazón se puede ver lo que es en verdad. La realidad esta distorcionada, nada es lo que parece. Solo el amor nos librará, el amor puro es lo único que impulsa al hombre a actuar sin egoísmos y es lo único que libra al hombre. El hombre no es malo ni bueno, es lo que hay dentro de su corazón que hace que sean buenas o malas sus obras. Dejemos que el amor, haga de nosotros seres humanos y no seamos unos actores hipócritas.

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